Programa “Creciendo Sanos”

Programa de seguimiento del neurodesarrollo y orientación a padres de niños de 0 a 3 años.

El desarrollo psicomotor normal se define como el proceso de incremento de las habilidades en las distintas áreas de desarrollo que van a permitirnos, en última instancia, relacionarnos de forma adecuada con nuestro entorno.
 
 Así, el niño, a lo largo de los primeros años de vida, comienza a desarrollar habilidades en las áreas del lenguaje, esfera motora, manipulativa y social que irá perfeccionando a lo largo de los años para terminar obteniendo una forma óptima de interactuar con su medio.
 
El desarrollo psicomotor es un proceso continuo, que ocurre con una secuencia similar en todos los niños sanos, pero el ritmo en cada individuo es variable. El retraso en la adquisición de alguno o varios hitos del desarrollo no siempre presupone la presencia de una enfermedad de base, pero sí nos obliga a evaluar cuidadosamente a ese niño y vigilar la evolución.
 
Aunque el desarrollo psicomotor presenta una marcada base genética, también se encuentra fuertemente influido por el ambiente. Esto nos lleva a dos ideas fundamentales:
 
Por un lado, que es importante la detección precoz de dificultades, no solo para descartar patología, sino también para poder estimular de forma adecuada y precoz el área en riesgo, evitando en muchos de los casos el desarrollo de un trastorno o disminuyendo su impacto futuro.
 
Por otro lado, que la forma de estimular a un niño sano va a repercutir significativamente en su desarrollo en edades posteriores. Sin embargo, a pesar de que en el ámbito sanitario y educativo los profesionales conocemos bien pautas adecuadas para este fin, esta información en la mayoría de los casos no trasciende a los padres de forma reglada.
 
Por tanto, el objetivo del programa será la vigilancia de un adecuado desarrollo psicomotor, la detección de problemas para poder trabajar estas dificultades de forma precoz, y el asesoramiento a padres en la pautas óptimas a seguir para estimular y acompañar de forma adecuada a sus hijos en su desarrollo durante la infancia temprana. 
 
Nuestro equipo está compuesto por especialistas en clínica infantil. Nuestro proyecto parte del objetivo de la prevención y la detección temprana de dificultades en el desarrollo evolutivo de los niños para así poder intervenir a tiempo posibilitando la mayor eficacia del tratamiento en caso necesario.
 
“Creciendo sanos” abarca evaluaciones durante los periodos “clave” del desarrollo del niño durante la primera infancia, de 0 a 3 años.
 
En ellas, se valorarán los hitos del desarrollo en las siguientes áreas:
 
  • Lenguaje
  • Cognición
  • Psicomotricidad
  • Socioemocional
  • Autonomía
 
Y se realizará una evaluación médica completa, llevada a cabo por Neuropediatría, quien realizará somatometría (peso, talla, perímetro cefálico) y una exploración física general y neurológica completas que garanticen un adecuado estado físico y de salud del niño.
 
Proponemos seguimiento en las siguientes etapas ya que marcan los saltos evolutivos en la consecución de dichos hitos:
 
  • 3 meses
  • 6 meses
  • 9 meses
  • 12 meses
  • 18 meses
  • 24 meses
  • 36 meses
 
Con el fin de ayudar a crear un entorno estimulante y favorable para los niños, así como detectar cualquier desfase evolutivo, dotaremos a la familia de pautas de estimulación que pueden hacer los padres en casa y/o diseñaremos un plan de tratamiento específico en caso necesario. 

¿EN QUÉ CONSISTIRÁ EL SERVICIO?

Por parte de la Dra. Cristina Cordero (Neuropediatra) se realizará una historia clínica completa de los antecedentes y la situación actual del niño, una exploración física general y neurológica. Posteriormente, las psicólogas Marta de Dios y Estefania Beguiristain realizarán una evaluación en las áreas del desarrollo cognitiva, lingüística, psicomotora y socioemocional.
 
La consulta tendrá unos 60-90 minutos de duración y de cada una de ellas se aportará un informe (médico y psicológico) y un asesoramiento de pautas para el tramo de edad que corresponda resolviendo las dudas que puedan plantear los padres durante la consulta.
 
Aunque todos los niños tienen un ritmo diferente y cada niño evoluciona en un tiempo distinto, sí existen unos prerrequisitos, o hitos evolutivos que se van adquiriendo y que son la base de que se asienten nuevos aprendizajes. El estimular a tiempo hace que el desarrollo no se vea ralentizado y la evolución del niño sea lo más fluida posible.
 
Existen unas “señales de alarma” que nos deben alertar de que “algo no está yendo todo lo bien que debería” y es importante estimular.

¿Cuáles son las señales de alarma que tenemos que tener en cuenta?

A los dos meses

  • No responde ante ruidos fuertes
  • No sigue con la vista a las cosas que se mueven
  • No sonríe a las personas
  • No se lleva las manos a la boca.
  • No puede sostener la cabeza en alto cuando empuja el cuerpo hacia arriba estando boca abajo

A los cuatro meses

  • No sigue con la vista a las cosas que se mueven
  • No sonríe a las personas
  • No puede sostener la cabeza con firmeza
  • No se lleva las cosas a la boca
  • No gorjea ni hace sonidos con la boca
  • No empuja con los pies cuando le apoyan sobre una superficie dura
  • Tiene dificultad para mover uno o los dos ojos en todas las direcciones

A los seis meses

  • No trata de agarrar cosas que están a su alcance
  • No demuestra afecto por quienes le cuidan
  • No reacciona ante los sonidos de alrededor
  • Tiene dificultad por llevarse las cosas a la boca
  • No se ríe ni hace sonidos de placer.

A los nueve meses

  • No se sostiene en las piernas con apoyo
  • No se sienta con ayuda
  • No balbucea (“mamá”, “tata”, “papá”…)
  • No juega a nada que sea por turnos (me toca a mí, te toca a ti…)
  • No responde cuando le llaman por su nombre
  • No parece reconocer a las personas conocidas
  • No mira hacia donde usted señala
  • No pasa juguetes de una mano a otra
  •  

Al año

  • No gatea, repta o se arrastra
  • No puede permanecer de pie con ayuda
  • No busca cosas que ve que se esconden
  • Pierde habilidades que había adquirido
  • No aprende a usar gestos como saludar con la mano o mover la cabeza
  • No señala cosas
  • No dice palabras sencillas (“mamá”, “papa”)
  •  

A los 18 meses

  • No señala cosas para mostrárselas a otros
  • No puede caminar
  • No sabe para qué sirven las cosas familiares
  • No copia lo que hacen las demás personas
  • No aprende nuevas palabras
  • No sabe por lo menos 6 palabras
  • No se da cuenta ni parece importarle si la persona que le cuida se va o regresa
  • Pierde habilidades que había adquirido
  •  

A los dos años

  • No usa frases de dos palabras (“toma agua”, “mamá pan”)
  • No sabe utilizar objetos de uso común (cepillo, cuchara…)
  • No copia acciones ni palabras
  • No puede seguir instrucciones sencillas
  • No camina con estabilidad
  • Pierde habilidades que había logrado

A los tres años

  • Se cae mucho o tiene problemas para subir y bajar escaleras
  • No mira a las personas a los ojos
  • No puede operar con juguetes sencillos (tableros de piezas para encajar, rompecabezas sencillos, girar una manija…)
  • No usa oraciones para hablar
  • No entiende instrucciones sencillas
  • No imita ni usa la imaginación en sus juegos
  • No quiere jugar con otros niños ni con otros juguetes

El centro Psico-logos es un gabinete de Psicología y Logopedia formado por un equipo de psicólogos con amplia experiencia en Evaluación Clínica y Psicopedagógica y en Psicoterapia con niños, adolescentes y adultos, en sesiones individuales o de grupo.

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